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Familia

  Vosotros queridos nietos tenéis primas. No de esas     que salen en la prensa y que llaman "de riesgo". Las vuestras son hijas de vuestros tíos o tías, nietas de los mismos abuelos que vosotros y no tienen riesgo ninguno. Al contrario: siempre estarán ahí, compartiendo ADN (y confío en que mucho mas como vuestra abuela con las suyas) Si ya os cuesta ahora mismo organizaros entre abuelos, bisabuelos, tíos carnales y tíos abuelos, cuando transcurra vuestra vida y lleguen mas primos y los hermanos y primos se emparejen y tengan hijos ni os cuento:    para nota. Y es que esto de la familia es pelín complicado. Legalmente los familiares son de primer o segundo grado, colaterales o directos. Un lío. Y encima ahora, con esto del divorcio y la maternidad/paternidad subrogada puedes encontrar familiares que lo son pero que no son de la misma rama. O sea, madrastras y hermanastros y abuelastros, tiastros, primastros........o que ni se sabe de quien son. Lo que os quiero...

MONÓLOGO (tema: yo misma)

  Yo, señor, soy de Segovia. Como el Buscón. Que esto marca ¡Ya lo creo! Porque somos muy "majos" pero también pelín especiales. Y secos, muy secos. Eso lo da la tierra. Nos cuesta eso de la diplomacia. Vamos, que al pan pan y al vino vino. Que no nos sale mentir ni agachar la cabeza porque tenemos claro que nadie es mas que nadie y que mas vale una vez colorado que ciento amarillo.   Y a mí me pasa, debe ser que el aire segoviano que respiré de pequeña me inundó todo el cuerpo y el alma. Que es que si alguien es imbécil, pues que no me sale ser simpática; que si alguien es feo pues que no me sale decir que es guapo, y así todo. Calladita estoy mas guapa.  Muy segoviana, y es que ¨soy de Segovia dulce producto,  soy la señora del acueducto"   Como he vivido rodeada de historia y de monumentos siempre me ha pasado que hay pocas ciudades y sitios que me impresionen. Por ejemplo: voy a Roma y pienso en que es muy bonita y tal, pero que en Segovia ya tenemos un acue...

Límite

 ¿Qué es el límite? ¿cual es el límite? ¿quien pone el límite?,  Las cosas físicas tienen límites: un país, un objeto. Otras cosas no físicas, también. Como el tiempo, como la vida.....  ¿Y nosotros como personas?¿Donde está nuestro límite? ¿Hay límite para amar? ¿Hay límite para sufrir? ¿ Hay límite para aprender? No, no lo hay. Nosotros, cada uno, es quien tiene que poner ese límite. Y no siempre se puede. Cuando amas nada ni nadie puede poner límites a ello. Ni siquiera tú. Puedes ocultar ese amor, puedes intentar y trabajar para mantenerle dormido pero si amas, amas. Pase lo que pase, aunque no te correspondan, aunque te haga llorar. Si amas, amas y no, no hay límite por muchos impedimentos, trabas, problemas que encuentres en el camino. En cuanto al sufrimiento tampoco tiene límites y nadie puede limitarlo. Si sufres, sufres hagas lo que hagas, tengas a quien tengas a tu lado. Pueden aliviar un dolor físico con medicamentos (por ejemplo) pero el dolor del alma no. P...

El Balón Mágico

   Había una vez una niña que se llamaba Carmen y era futbolera. Hincha del Real Madrid. La encantaba jugar al fútbol. Solo había un problema: en su cole ninguna niña quería jugar a eso. A todas sus amigas lo que les gustaba era la natación, el judo o la gimnasia rítmica.     Después de pelearlo en el cole sus padres consiguieron que fuese aceptada en el equipo infantil a pesar de ser la única niña.     Dos veces a la semana entrenaba en la cancha del cole con los demás niños, pero en realidad no tocaba el balón. Los chicos no le pasaban la pelota. Todos eran mas altos y mas fuertes que ella y por mas que se esforzaba y corría nunca conseguía llegar a la pelota. Y los chicos se reían de ella.     Volvía triste a casa cada tarde y aunque sus padres la animaban a cambiar de deporte ella seguía empeñada en jugar fútbol.    Aquella tarde bajó con su camiseta del Real Madrid a dar unos chutes en el parque de la urbanización. Era su manera de ...

LEYENDA

  ........Erase una vez, hace mucho, mucho tiempo. Segovia era una pequeña ciudad costera con un puertecito y hermosas playas de arena fina y blanca que el mar acariciaba sin cesar. Era un mar azul y tranquilo. En él, los peces vivían felices. Destacaba uno por su belleza: tenía el cuerpo lleno de escamas multicolores y sus aletas eran de nácar transparente. Nadaba orgulloso junto al resto de los peces que le miraban con admiración. Aquel pez era el mejor amigo de una joven morena y muy bella que cada tarde se acercaba hasta la orilla a jugar con él. Cuando la veía llegar, subía a la superficie, asomando su cabeza para recibir las caricias de su amiga. Un día apareció en el horizonte un barco enorme. Sus velas eran de seda negra; sopladas por la brisa impulsaban al navío con suavidad sobre las olas. Nunca habían visto en la ciudad un barco tan grande ni tan bonito. Cuando atracó en el muelle todos los segovianos s e acercaron a contemplarlo con curiosidad. El capitán era un joven a...

LA VIDA

LA VIDA       Era de color azul, un hilo enmadejado. Había empezado todo después de esquilar a aquella oveja de la sierra castellana. Desde ese comienzo pasó por varias fases: lavados, escarmenado, hilado, tinción....hasta nacer como lo que era: un ovillo de lana.       Unas manos suaves y cariñosas le acogieron y comenzaron a darle forma. Poco a poco, vuelta a vuelta. Ahora a punto bobo, ahora menguando para hacer la forma de la sisa, de vez en cuando deshaciendo lo hecho y volviendo a rehacer lo que no salía bien.     Tardó algún tiempo pero, con aquel buen hacer y paciencia que aquellas manos habían invertido en él, quedó convertido en una preciosa y cálida chaqueta.     Ahora empezaba a ser de verdad. Su trabajo (misión en el mundo decían algunos) era abrigar el cuerpo de aquel ser humano. Empezó a salir. Algunos días simplemente caminaba cubriendo el cuerpo de aquella mujer por las calle...

TERROR

    TERROR        Habia varias figuras humanas en aquella sala todas con el rostro desencajado. Permanecían sentadas mirando al infinito. Sus caras reflejaban miedo y dolor y permanecían en silencio.      De vez en cuando se levantaba una y caminaba nerviosa de un lado a otro. Sus pisadas sonaban en el silencio como martillazos sobre el suelo; tac,tac,tac,tac......      Alicia tenía miedo. No se atrevía a mirar de frente a ninguna de aquellas figuras pero sentía como, cada poco tiempo, la mirada de alguna se fijaba en ella. Eran miradas frías y penetrantes y no podía esquivarlas.      De fondo sonaba un ruido estremecedor de una máquina que chocaba con algo duro. Era un sonido ácido y penetrante. A veces dejaba de sonar y al poco rato sonaba de nuevo y se oían quejidos al otro lado de la pared.        No podía moverse. Por más que intentaba tranquilizarse cada minuto su ansiedad era mayor...